
....ABRE TU CORAZÓN....
Quizás hoy no es el mejor de tus días,
quizás no tienes ánimos de nada,
que pienses que el porqué de las cosas y a la vez,
caminas sin sentido alguno...
Vas de calle en calle buscando lo que quieres,
atraviesas mil calles y aún no lo hallas;
ves que ya es de noche,
pero no te importa,
tu sigues caminando, buscando ese algo...
De pronto te detienes enfrente de un escaparate,
en él, puedes ver un belén muy luminoso,
que te incita a quedarte mirando cada cosa, cada detalle
y no puedes saber porqué...
Por tu cuerpo pasan mil sensaciones,
notas como un sentimiento extraño sale de tu interior, es amor...
Un amor tan intenso que jamás habías sentido,
por tu mente atraviesan mil imágenes ,
algunas de ellas son recuerdos,
momentos felices vividos en épocas diferentes de tu vida,
con personas diferentes y muy importantes para ti,
recuerdas momentos tristes y una especie de nostalgia invade tu alma,
deseas que todo aquello oscuro vivido se borre de ti y tan solo alguien puede lograrlo...
En ese instante miras el pesebre, el niño dios te mira a ti y solo a ti,
te sonríe y hace sentir en ti un escalofrío de emoción, de consuelo y de mucha fe,
te inspira un cariño profundo y sin darte cuenta tú también sonríes,
no sabes lo que está sucediendo pero te encanta y no quieres dejar de sentirlo,
estás abriendo tu corazón y no dejas que todo aquello malo te inunde,
te sientes feliz y sin haberte importado que caminaras muy lejos,
te das cuenta que lo has logrado, lograste encontrar lo que buscabas
y es entonces cuando ya satisfecho emprendes el camino de vuelta,
pero esta vez con más optimismo, con más fuerza, con ilusión y sobretodo ¡con mucha fe!.
...No dejes que la tristeza te abarque, ABRE TU CORAZÓN y deja entrar en ti y en tu alma esa paz que solo Dios nuestro señor te puede brindar, sonríe con él pues ¡lo mereces!.
quizás no tienes ánimos de nada,
que pienses que el porqué de las cosas y a la vez,
caminas sin sentido alguno...
Vas de calle en calle buscando lo que quieres,
atraviesas mil calles y aún no lo hallas;
ves que ya es de noche,
pero no te importa,
tu sigues caminando, buscando ese algo...
De pronto te detienes enfrente de un escaparate,
en él, puedes ver un belén muy luminoso,
que te incita a quedarte mirando cada cosa, cada detalle
y no puedes saber porqué...
Por tu cuerpo pasan mil sensaciones,
notas como un sentimiento extraño sale de tu interior, es amor...
Un amor tan intenso que jamás habías sentido,
por tu mente atraviesan mil imágenes ,
algunas de ellas son recuerdos,
momentos felices vividos en épocas diferentes de tu vida,
con personas diferentes y muy importantes para ti,
recuerdas momentos tristes y una especie de nostalgia invade tu alma,
deseas que todo aquello oscuro vivido se borre de ti y tan solo alguien puede lograrlo...
En ese instante miras el pesebre, el niño dios te mira a ti y solo a ti,
te sonríe y hace sentir en ti un escalofrío de emoción, de consuelo y de mucha fe,
te inspira un cariño profundo y sin darte cuenta tú también sonríes,
no sabes lo que está sucediendo pero te encanta y no quieres dejar de sentirlo,
estás abriendo tu corazón y no dejas que todo aquello malo te inunde,
te sientes feliz y sin haberte importado que caminaras muy lejos,
te das cuenta que lo has logrado, lograste encontrar lo que buscabas
y es entonces cuando ya satisfecho emprendes el camino de vuelta,
pero esta vez con más optimismo, con más fuerza, con ilusión y sobretodo ¡con mucha fe!.
...No dejes que la tristeza te abarque, ABRE TU CORAZÓN y deja entrar en ti y en tu alma esa paz que solo Dios nuestro señor te puede brindar, sonríe con él pues ¡lo mereces!.
¡Celebremos todos juntos que él ha nacido!... ¡Feliz Navidad!
....Virdiana Facio S.*
....Virdiana Facio S.*


